Nos ocupamos ahora de ecuaciones en las que la incógnita aparece afectada por una raíz cuadrada.
Para resolverlas, se despeja el radical y se eleva al cuadrado.
Observación:
Es importante comprobar las soluciones porque es frecuente que aparezcan soluciones falsas.
En caso de que haya varios radicales, se despeja uno de ellos y se eleva al cuadro, tras lo cual se repite la operación con la ecuación resultante hasta que no quede ningún radical.